La educación representa una instrucción que permite desarrollar
las facultades intelectuales, morales o físicas de las personas y que suele
incluir el conocimiento de las costumbres y los buenos modales de la sociedad
en la que viven.
Se entiende que la educación es un proceso, es decir, no se
produce en una etapa exclusiva, y que va provocando a lo largo de tiempo
modificaciones en la conducta individual y social.
En el proceso de educación intervienen distintos sujetos que
pueden tener una responsabilidad mayor o menor en cada caso.
Normalmente los encargados principales son la familia, por una
parte, y la escuela, centros educativos, universidad, etc., por otra. Pero hay
otros protagonistas que intervienen en el proceso de educación, entre los que
se encuentran los medios de comunicación, que en su mayoría incluyen
publicidad.
Sus contenidos ejercen un efecto socializador. De ellos se dice
que construyen una realidad mediática que sólo representa una parte de lo que
ocurre y que ésta se difunde masivamente con una capacidad y una fuerza
considerables.




